Antes de morir quemada, Ericka fue torturada 5 años por su esposo

La muerte de la mujer y su niña de dos años destapó un grave caso de violencia. La joven se fue a Santa Cruz para escapar de su verdugo, pero falleció en un incendio.
jueves, 5 de agosto de 2021 · 05:04

Verónica Zapana S. / La Paz

Hace un mes,   Ericka escapó   de los golpes y las torturas  que durante cinco años le propinaba su esposo  en la ciudad de La Paz. Con la esperanza de empezar una nueva vida, la joven  y su pequeña hija Aleri se fueron a  Santa Cruz, pero el martes ambas fallecieron   en un incendio. La familia está consternada y denuncia que  la pareja de la joven la indujo a ese fatal desenlace porque días antes llegó a la capital  cruceña y la golpeó. 

“¡Justicia, justicia, justicia!”, gritaban  ayer  familiares, amigos y vecinos en el  entierro de Ericka y su niña, que se realizó    en el Cementerio General de la ciudad de  La Paz. Los padres de la joven exigen una investigación y denuncian que el esposo escapó. La Policía indaga el caso en Santa Cruz. Primero, las autoridades   presumían  que era un hecho de suicidio e infanticidio, pero ahora sospechan  de un posible caso de feminicidio.    

La joven de 32 años se fue  a Santa Cruz para vivir cerca de su papá, Álex Gutiérrez. “Desde que se casó con este hombre,  ella  sufrió  maltrato. No fue la primera vez que ella escapó de él, siempre huía porque sufría lesiones y nos contaba”, contó. “Le recomendamos  que se aleje, le hacíamos entender y parecía convencida, pero  parece que el hombre se comunicaba con ella y le decía que la extrañaba,  también a su hija. Le decía que le daría dinero y por  eso me decía que volvería a  La Paz”, añadió.

 Pese a que su papá no quería que retornara, Ericka lo convencía para volver a La Paz, donde conoció y se casó con Enrique.

“Ese señor se casó con mi hija”, dijo  la madre de la joven, Eleuteria Velasco, y aseguró que desde ese momento siempre tuvo un mal presentimiento. “No me convencía del todo”, aseguró.

Desde que se casaron,  Enrique  comenzó a golpear  constantemente a Ericka. Era muy celoso y no medía su fuerza. “Le ha golpeado las veces que ha querido, le ha roto la cabeza y la nariz. Incluso la ha descaderado”, recordó entre lágrimas la mamá de la víctima.  

Velasco contó que una vez, el hombre quiso  arrojar a Ericka y a su bebita por la ventana. “He sufrido un calvario  como madre”, dijo. Aseguró que en reiteradas ocasiones  pidió a su hija que se alejara de su agresor, pero aunque ella intentaba hacerlo, él terminaba buscándola.

Relató que en varias  oportunidades, la joven  decía que no volvería. “Qué  haría este hombre para convencerla. No sé qué tenía mi hija con este tipo”, dijo a Unitel  la mamá de Ericka. 

 En una oportunidad, el agresor golpeó a la víctima hasta sacarle los dientes. En otra ocasión, le cortó el cabello y  le ocasionó heridas profundas en sus partes íntimas con un palo, según testimonios de los familiares.

Los relatos de los abusos son corroborados por una orden de acción  directa de la Policía. En la última denuncia que hizo la víctima contra su pareja en mayo pasado,  ella contó que abrió varias denuncias  contra su pareja por violencia familiar y dijo que tenía una  orden de alejamiento, pero  el acusado  siempre se daba modos para buscarla.

 El informe  revela  que el pasado 23 de mayo Ericka llegó a las oficinas de la Felcv (Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia), denunció que  fue agredida física y psicológicamente y que su esposo la echó de su  casa. “Ella presentaba  signos de agresión en su rostro”, se lee en el documento. 

En su declaración, ella también relató que lo denunció en tres oportunidades   y que por  una de las agresiones   tenía 15 días de impedimento a causa de los golpes;  en otra ocasión recibió  10 y en  la siguiente, cinco. El calvario de la joven fue cada vez peor. Hasta que un día decidió alejarse de él e irse a Santa Cruz  para vivir  con su papá. Ella se fue junto con  su pequeña niña y con la ilusión de empezar una nueva vida lejos de  las agresiones y las torturas de su verdugo. 

 “Ella era peluquera y aquí se inscribió a un curso para seguir una carrera profesional en esa área, quería ser estilista”, contó a Página Siete   Álex Gutiérrez,  quien vive en Santa Cruz y  no pudo viajar a La Paz para  el entierro de Ericka y su niña. Ayer, él se encargó de recoger y limpiar el  cuarto en alquiler -ubicado en un barrio de la capital cruceña- donde   su  hija y su nieta  perdieron la vida en un incendio.  

“Al mes de su llegada a Santa Cruz, él  (el agresor)  volvió a molestar  a Ericka. Le rogó y le dijo que cambiaría, le aseguró que si ella  quería, él se vendría  aquí para  vivir  juntos. Yo no quería, pero al final mi familia me dijo que aunque yo me niegue, ella volvería con él”, dijo Gutiérrez. Recordó que él quería hablar con el hombre para decirle que deje de maltratar a su hija, pero  la joven le suplicó que no hiciera nada. “Al final acepté”,  dijo con la voz entrecortada el papá y comentó que nunca se imaginó  perder a su hija de esa forma tan cruel. 

Y es que el pasado martes, Ericka  fue encontrada muerta en su cuarto junto a su pequeña a causa de un incendio. El informe del médico forense indica que ambas fallecieron por intoxicación por monóxido de carbono.

 “Ninguna parte del cuerpo de ambas se quemó. No creo que mi hija haya provocado ese incendio”, dijo  Gutiérrez. Indicó  que quizá ella descansaba  en su cuarto y tal vez  los espirales -productos para ahuyentar a los mosquitos- “provocaron la quema de su cuarto”. Pero, el papá de la joven no deja de creer que el autor indirecto de la muerte de su hija y su nieta es su yerno, Enrique E., quien ahora está prófugo.  Además, algunos vecinos indicaron que días antes  la joven fue golpeada por su pareja. 

Ericka además tenía otro niño que en la siguiente semana cumplirá 10 años. “Él también vivía antes con mi hija, pero su esposo Enrique lo trataba mal, por eso mi nieto se fue a vivir con su papá”, contó Gutiérrez. 

La joven   ahora descansa en paz y en su regazo está su pequeña Aleri de dos años, quien fue enterrada en  el  mismo nicho del Cementerio General de La Paz, ciudad en donde ambas  nacieron.

 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

46
60