¿Cómo identificar barbijos de calidad internacional y cómo son los fabricados en Viacha?

jueves, 5 de agosto de 2021 · 11:59

Luis Escobar / La Paz

Cada día, los ciudadanos y los comportamientos de antes vuelven a  la normalidad. Los vehículos de transporte llevan pasajeros al 100% de su capacidad y en muchos espacios públicos -como los restaurantes-  las personas rebasan el aforo permitido. Pero, ¿están seguros  que sus barbijos los protegen? A simple vista todas las mascarillas se parecen,  pero al menos hay cuatro tipos; de ellas sólo la  IIR puede cuidar a las personas  del contagio contra  la  covid. 

Personal  seleccionado y capacitado se encarga de la producción.

Lourdes Aquino Tarqui, directora técnica del Laboratorio Industrial Farmacéutico Mundo Sano & Biosecurity, explicó que son especialistas en fabricar las mascarillas IIR que tienen un mejor rendimiento, incluso  más  que las KN95. Su producción cumple con todas las normas nacionales e internacionales, por eso pueden exportar sus productos a cualquier parte del mundo. 

El primer paso para la fabricación de  los barbijos tipo IIR Cleris  se da con la utilización de materias primas con todos los certificados de calidad. Estos insumos llegan a  la  fábrica que se encuentra camino a Viacha. Son depositados en sus almacenes y puestos en “cuarentena” para que  los funcionarios del departamento de calidad evalúen nuevamente las telas. “Si todo está correcto y si cumplen con normas europeas, se aprueba su uso”,  dijo  la profesional.

  Las telas de los barbijos pasan a una sala hermética que tiene un suministro de aire purificado. Para ello, un motor absorbe aire del exterior que pasa por varios filtros y, de esta forma, el ambiente quede libre de cualquier contaminante.   El personal usa una indumentaria especial y exclusiva para trabajar en esa sala.

Para evitar que cualquier contaminante caiga sobre la tela, el aire debe ser purificado, al menos, 20 veces cada hora. Además, cualquier partícula extraña se eliminará por los sistemas de extracción de tal forma que todo el tiempo el personal está trabajando en un ambiente de “alta limpieza”. “Eso garantiza que el producto sea  elaborado de forma higiénica”, explicó la profesional. 

La producción

El barbijo consta de tres telas: la primera es azul o es la externa, la segunda es la interna y es la que está en contacto con la piel de las personas. A diferencia de otras marcas, estas telas no causarán  irritación porque  están hechas  de polipropileno, un material altamente resistente. En cambio, las telas de otras mascarillas de baja calidad usarán fibra de vidrio, látex o contaminantes metálicos, insumos  que son más económicos,  pero con efectos adversos a la piel. 

Almacén  de los barbijos con todas las medidas de limpieza.

La tela intermedia  es “la más importante” porque vendría a ser el “corazón” del barbijo debido a que es el responsable de evitar el paso de microorganismos o cualquier otro contaminante particulado. Por ejemplo, el barbijo quirúrgico IIR que se produce en Viacha es resistente a las salpicaduras de saliva o sangre de personas que puedan estar  alrededor. 

“Esas salpicaduras de esos líquidos se van a quedar en el barbijo y no podrán  atravesar el material. Este filtro tiene una capacidad de filtración bacteriana del 98% a diferencia de otros que, si bien ayudan a disminuir los contagios, no evitan el ingreso de las salpicaduras. Esto reduce el riesgo cuando estamos en lugares muy concentrados en una pandemia”, sostuvo  Aquino.

 Las diferencias en la calidad

El barbijo IIR es de uso médico, ideal para ser usado  en el  transporte público y espacios concurridos o cerrados. Es resistente a las gotas que se desprenden por la tos o los estornudos;  además,  permite una buena respiración, incluso   sirve para practicar deporte. Es fabricado en ambientes limpios, sin bacterias ni hongos. Incluso es recomendable para bomberos porque es resistente  al fuego. 

Proceso  de empaquetado de las mascarillas.

Hay otros tres tipos de barbijos en el mercado: los “no médicos” o de contrabando que no tienen ninguna certificación de calidad  y no brindan una protección adecuada.  Expertos advierten que pueden crear una falsa sensación de seguridad en los usuarios.

Los segundos son los de tipo I y II que permiten  la protección de las demás personas con un nivel de efectividad del 90%; y los terceros son los KN-95 que son empleados para prevenir y proteger de infecciones en hospitales con alta carga viral aunque la respiración se vuelve complicada al cabo de unas horas.

Las tres  capas del barbijo e hilo ingresan a la máquina.

 Producto de exportación

Flavia Jiménez, gerente general de la compañía,  contó que el emprendimiento surgió “a los pocos meses” de haberse iniciado la pandemia y ante la escasez de barbijos tanto en Bolivia como en otros países. En esos primeros meses, los ciudadanos se volcaron a comprar material de limpieza y el costo de las mascarillas llegó hasta los  siete  bolivianos por unidad. 

“Bolivia, como casi todos los países del mundo,  no fabrica barbijos y comenzamos a pelear. Buscamos la tecnología, contratamos a  profesionales para implementar buenas prácticas de manufactura y obtuvimos un dispositivo médico certificado”.

Uno de los primeros pasos fue la obtención de los permisos nacionales, proceso que demandó varios meses. Luego, este producto alcanzó la certificación SGS-Norma Europea que verificó  su alta calidad y así  se puede exportar a cualquier parte del mundo. Ahora, este barbijo llegará a Perú  y está en negociaciones para su distribución  en  Chile. Actualmente tiene una producción de 60.000 mascarillas al día.

El proceso  para empacar sigue todos los protocolos de  bioseguridad.

Las características y las  recomendaciones

  • Característica  El barbijo quirúrgico Tipo IIR, Cleris, se diferencia de los demás porque en su fabricación se usa materia prima garantizada y certificada internacionalmente.
  • Fabricación  En el  proceso de producción intervienen  profesionales bolivianos altamente calificados.   El  proceso se realiza bajo las normas de Buenas Prácticas de Manufactura en la única Planta GMP (Good Manufacturing Practices) de Bolivia que produce este tipo de dispositivos médicos.
  •  Trabajo Este producto  está avalado por cinco  certificaciones internacionales de norma europea, dos  certificaciones de la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnología en Salud (Agemed), otras dos del Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca) así como una del Instituto de Servicios de Laboratorios de Diagnóstico e Investigación en Salud (Seladis) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
  •  Contactos Para adquirir los productos, usted se puede contactar al 76763180.

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