Detenciones en Chile y expulsión en Bolivia, trato dispar a agentes por cruzar la frontera

Al menos dos casos llegaron a estrados judiciales. Mientras que los efectivos chilenos fueron liberados en días, sus pares bolivianos enfrentaron detenciones de hasta más de tres meses en el vecino país.
domingo, 19 de septiembre de 2021 · 05:05

Página Siete  /   La Paz

Las detenciones y procesos a militares bolivianos en Chile  frente a la simple puesta en frontera de carabineros chilenos en  Bolivia son la muestra del trato desigual que se da a los uniformados que,  en cumplimiento de su labor,   cruzan la frontera entre ambos países. Autoridades ven excesivas las medidas del vecino país.

“Es inapropiado y poco diplomático. Se los trata en  la justicia ordinaria como si fueran delincuentes comunes, cuando en realidad se trata de funcionarios gubernamentales. Ahora, si realmente estaban cometiendo algún delito   deben asumir  las consecuencias, pero si cruzaron la frontera cumpliendo sus funciones,  corresponde que el Estado los defienda y se eviten nuevos hechos. Es un tema muy complicado, en el que el problema original es la falta de   colaboración entre los  países”, señaló  Andrés Guzmán Escobari,  analista en temas de política exterior.

De acuerdo con  los registros de prensa y de las autoridades fronterizas, en la última década hubo  seis  casos en los que uniformados de ambos países fueron interceptados por sus pares cuando cruzaron la frontera. El conteo incluye el  caso de los tres militares detenidos el pasado  8 de septiembre   y que fueron denunciados de robo por los contrabandistas que perseguían.

En tres de los incidentes registrados,  los   detenidos fueron bolivianos;  en dos, chilenos: y en uno,  ambos países denunciaron que los hechos se dieron dentro de su territorio. En los casos en los que los  carabineros fueron los aprehendidos en Bolivia, éstos fueron puestos en  la frontera en días. En el caso de los bolivianos, permanecieron  detenidos hasta por dos meses.

“Hay un trato inadecuado. La diplomacia tiene que resolver este asunto.  Lo que hacen estos comandos es luchar contra el contrabando y  consideramos que cualquier efectivo merece el respeto y  consideración por realizar esta tarea tan difícil y complicada”, señaló Magaly Gómez, diputada del MAS,   de la Comisión de  Defensa y FFAA.

El alcalde de la localidad fronteriza chilena Colchane, Javier García, sostuvo que este tipo de incidentes ponen en riesgo a los habitantes  que llevan una relación armoniosa en ambos lados de la frontera. “Lamentablemente el conflicto mayor es de parte del Ejército boliviano. Desconocemos por qué sobrepasan la frontera  con frecuencia... algunos casos llegan a la justicia con denuncias de robos como el de los últimos días”, manifestó.  

Seis hechos desde 2011

El 17 de junio de  2011, 14 uniformados  bolivianos fueron detenidos por los carabineros mientras se desplazaban por el lado chileno de la frontera, hacia el Salar de Coipasa. Las autoridades del vecino país indicaron que los vehículos en los que se transportaban eran robados. Sin embargo, las autoridades bolivianas aclararon  que fueron decomisados en territorio boliviano y eran transportados a los predios de aduanas.

Tras una carta de protesta chilena,  la solicitud de repatriación  por parte del entonces canciller David Choquehuanca  y que los denunciantes del robo no pudieron identificar a ninguno de los agentes,  Chile puso a los detenidos en la frontera, no sin antes decomisar sus armas.   

El  25 de enero 2013, tres soldados rasos bolivianos fueron detenidos  en el paso fronterizo de Colchane por cruzar la frontera  ilegalmente y disparar un fusil de guerra en territorio chileno. El entonces presidente Evo Morales sostuvo que cruzaron la frontera  cuando perseguían a contrabandistas. Luego de  dos meses, el vecino país determinó su expulsión. Fueron condecorados y ascendidos.

El 28 de agosto de 2016, dos   carabineros chilenos que intentaban aprehender a un ciudadano boliviano -a golpes-,  por cargos de narcotráfico, fueron detenidos por la Policía fronteriza de Bolivia debido a que traspasaron su jurisdicción. El incidente ocurrió en territorio boliviano, a unos 200 kilómetros de la frontera,  en la localidad de Pisiga. Fueron llevados hasta Oruro donde el entonces ministro de Gobierno Carlos Romero instruyó que sean devueltos a su país y que el hombre que intentaban detener sea puesto a disposición del Ministerio Público de Bolivia.

Menos de un año después, el 10 de marzo de 2017, dos militares bolivianos y siete funcionarios de la Aduana  fueron detenidos en Chile. Mientras que el vecino país indicaba que fueron detenidos en la localidad chilena Tulapampa -luego de que  camioneros los acusaran de robo a mano armada-,  en Bolivia se sostuvo que fueron secuestrados en la localidad  boliviana Laqueca cuando perseguían a unos contrabandistas. Hubo movilizaciones bajo el lema “Liberen a los nueve”.

Éste es el primer caso que llegó a la justicia. Los nueve retornaron al país en junio luego de más  de  tres meses de detención preventiva y  un juicio  abreviado en el que aceptaron su culpa y que Bolivia  pagó 48.000  dólares.

Un mes después, el 7 de julio de 2017, dos carabineros chilenos,  que se adentraron cuatro kilómetros en el país -mientras perseguían un vehículo indocumentado- fueron detenidos por la Policía Boliviana. Se les decomisó las armas y fueron trasladados hasta Uyuni, a cinco horas del sitio por el que ingresaron. Dos días después, Morales ordenó su liberación sin intervención de la justicia. Fueron puestos en la frontera de Tambo Quemado.    

El 20 de mayo de 2021, dos militares bolivianos fueron expulsados de Chile luego de que fueran  encontrados por carabineros de la subcomisaría de Colchane. Los uniformados se encontraban  extraviados en territorio chileno.  

El último caso es el  del  8 de septiembre pasado, por el que tres militares bolivianos están detenidos preventivamente en Chile, y un cuarto está herido en un hospital de Oruro.

Gómez indicó que en este caso los uniformados estaban identificados y estaban en un operativo. Añadió que estos incidentes se dan porque el trabajo en la frontera es muy complicado porque es un región inhóspita y las condiciones en que se realizan los controles  no son las óptimas.

“La invisibilidad, la falta de hitos, las dificultades propias del terreno... impiden un trabajo preciso.  Apelamos a tener mejor tecnología para  el personal” manifestó  Gómez.

El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, indicó que Bolivia, igual que Chile son parte de acuerdos internacionales para combatir el tema del contrabando y que la vía de solución debió ser la diplomática.

Dos  de los tres soldados que fueron condecorados.
Foto: EFE
Carabinero  en puesto en la frontera de Tambo  Quemado.
Foto: Marka Registrada
En 2017  la población se movilizó en favor de los nueve.
Foto: Archivo Página Siete

5 dudas  en el último caso

Hay al menos cinco  dudas en torno a la acusación de  la justicia chilena en contra de los  militares bolivianos detenidos en el vecino país.

De acuerdo con  las declaraciones de los acusados y los denunciantes, el hecho comenzó la tarde del 7 de septiembre cuando Martín B.,  Jhonny C.  y Daniel P. (los denunciantes) pretendían recoger  vehículos del lado chileno para internarlos  en Bolivia.  El  viaje empezó junto con  un grupo de camiones a 18:40, momento en que fueron divisados por los militares. Se pretendía realizar la internación en horario nocturno y por pasos ilegales. Fue en ese tramo que fueron interceptados y tras huir denunciaron  el robo de sus vehículos.  La detención de los militares  se dio a las 0:15 del 8 de septiembre.

Los motorizados  que fueron reportados como robados  eran  indocumentados. Ninguno contaba con patente chilena o matricula boliviana para su circulación. Trasladaban mercadería.

El Ministro de Defensa indicó  que los denunciantes tienen antecedentes de contrabando. Uno de ellos registró ingresos múltiples  a Chile en los días cercanos al hecho. Las salidas no fueron registradas, es decir que salió del vecino país para retornar a Bolivia por un punto ilegal. Esto fue corroborado por el abogado de los militares.

Aunque la denuncia señala que los militares bolivianos  ingresaron 15 kilómetros en  territorio chileno, en la audiencia  del  11 de septiembre se evidenció que sólo pasaron la frontera hacia el lado chileno  en 1,5 kilómetros.

Tras la detención salieron a la luz otras denuncias similares. Una de las víctimas  reconoció a uno de los uniformados. Sin embargo, no se formalizó ninguna otra denuncia al respecto.

Pruebas  “Estamos juntando los elementos que desvirtúan la acusación hecha en contra de nuestros defendidos. Vamos  a apelar detención”, indicó a Página Siete  uno de los abogados defensores, Maximiliano Mendoza.

En otros 12 casos,  denuncias  de robos y armas son las constantes
Según el alcalde de Colchane en Chile, Javier García, este tipo de incidentes son  recurrentes  en la región. Indicó que en los últimos 10 años   hubo al menos 17  casos,  cinco tuvieron  detenciones de uniformados  y son parte el conteo anterior.
En otros 12 las denuncias de robos por parte de personas uniformadas que portaban armas y las dispararon, son una constante. Sin embargo, en una revisión de los casos se identificó que si bien las denuncias fueron hechas  en contra de agentes bolivianos, no se identificó o detuvo a algún uniformado.
Las denuncias fueron hechas  de pobladores, funcionarios municipales, y hasta por personas que admitieron que estaban internando vehículos a Bolivia de forma ilegal. Se busca que el último caso sea un antecedente para el futuro. García sostiene que debe ser solucionado en la vía judicial.
“En Chile hay un Estado de derecho donde los poderes son independientes. Este caso en particular está en la justicia;  por tanto, debe resolverse en  los tribunales. De ninguna manera hay la posibilidad de abrir un arreglo  por la vía diplomática”, aseveró.
Consultado sobre si este último caso no generará  un antecedente negativo para que personas dedicadas al contrabando denuncien a quienes luchan contra el ilícito, respondió que no sólo se trata del último caso, sino de varios.
“Lo que menciona es parte de este ultimo caso, pero tenemos denuncias anteriores, como el del 24 de agosto   donde una pareja de turistas fue maniatada y se le robó su auto. La denuncia corresponde a familias de turistas que estaban en la zona de Colchane. Hay varios casos y son diferentes”.
Enfatizó en que  en  Chile, que el que la víctima  tenga los antecedentes de un delito, no excluye a sus victimarios de una responsabilidad penal.
Indicó que por la emergencia sanitaria  no hay ingresos a Chile, ajenos al aeropuerto de Santiago, lo que está contribuyendo al paso ilegal de personas. “Por el lazo  en ambos países es difícil evitar que las familias pasen de un lado a otro”.

 

“Debe haber  cooperación pero lo que hay es rivalidad”

Andrés Guzmán Escobari, analista en temas de política exterior,  indicó que el origen de estos problemas está en la falta de coordinación y colaboración de ambos países para la lucha contra problemas comunes, como el contrabando.
“Es un tema en el que debe haber colaboración y cooperación entre ambos países. Sin embargo,  lo que hay actualmente es una rivalidad y una confrontación entre los carabineros de Chile -encargados de custodiar su frontera-  y los militares bolivianos, responsables  de la lucha contra el contrabando en Bolivia”, explicó Guzmán.
En esa disputa en la que apenas los militares pasan la frontera los arrestan, no prima  la colaboración que debería haber, en conformidad a un acuerdo bilateral que se firmó en 2008.
 “Este acuerdo  dice que debe haber cooperación e intercambio de información, pero eso no se cumple. Al contrario, lo que sucede es que contrabandistas ingresan a territorio boliviano  desde el lado chileno y no hay ningún tipo  de ayuda de las autoridades del vecino país  para que esto no suceda”, sostuvo.
Indicó que al contrario, la Aduana de Chile, a título de Zona Franca, en el puerto de Arica deja pasara una gran cantidad de mercadería que es registrada  en el sistema de facturas como de consumo en Arica-Parinacota y Tarapacá. “Pero al final, esa mercadería -en lugar de quedarse ahí- se desvía a Bolivia por contrabandistas que, como en este último  caso, acaban siendo las víctimas de los militares bolivianos y los defendidos de las autoridades chilenas”, dijo Guzmán.
Esto implica un daño de millones  de dólares  a la economía boliviana.
“Así se  permite que haya un crecimiento del crimen organizado en la frontera. Algo que no tiene que ver sólo con el contrabando, sino  también con el narcotráfico y trata  de personas. Y  más ahora que hay un tema tan fuerte  por los movimientos  migratorios” acotó el analista.
Reiteró que éstos son temas comunes y  de  interés para ambos países y para los  que debe haber un trabajo conjunto, que hoy no existe.

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