Inauguran edificio en memoria del arquitecto y maestro Juan Carlos Calderón

La UPB abrirá el edificio que lleva el nombre del destacado profesional paceño y además hará un reconocimiento a su familia.
jueves, 9 de septiembre de 2021 · 22:59

Página Siete Digital

Como todo un maestro, el arquitecto Juan Carlos Calderón (1931-2017) con un lápiz en la mano hacía los bosquejos de sus diseños, desde el primer concepto hasta el edificio terminado. Cuatro años después el legado del recordado arquitecto boliviano aún se mantiene vivo, porque este viernes se inaugurará el edificio In Memoriam Arq. Juan Carlos Calderón en la Universidad Privada de Bolivia (UPB) en La Paz.

El acto se realizará a las 12:30 en el Campus Fernando Illanes de la Riva en la sede de Gobierno donde será entregado el edificio, pero además se hará un reconocimiento a la familia informaron en esa casa de estudios. El maestro entregó toda su obra a esa universidad.

Calderón falleció en 2017, pero en sus últimos años hizo el diseño del edificio que este viernes se abrirá. El profesional, que en vida fue un admirador del afamado arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright (1867-1959), fue un convencido de que “las ideas fluyen de la mente a través del brazo y salen de la mano con fuerza y expresión y reflejan un humanismo, no como la frialdad del dibujo por una computadora”, eso dijo el arquitecto en una ocasión recuerda su discípulo Sergio Céspedes.

“El Memoriam es un reconocimiento a todo su trabajo profesional a lo largo de toda su historia. El aquitecto Calderón ha sido un profesional que ha aportado a la UPB con el diseño de sus dos principales obras: el campus Fernando Illanes de la Riva y el edificio Fernando Romero”, sostuvo por su lado el Pro Rector de la UPB, Oscar Molina Tejerina.

Leslie Howson, presidente del Grupo Diseño, Urban Design Group en colaboración con Céspedes “atraviesan continentes para llevarla vida y obra del prestigioso arquitecto Calderón a nuevos públicos”, dice un reporte.

Calderón es recordado “por la originalidad de sus diseños  que conjugan concreto expuesto y abstracción de detalles andinos”, complementa un documento sobre su legado.

El más prolífico de Bolivia

Calderón es considerado el arquitecto más exitoso y prolífico de Bolivia. El profesional diseñó algunos de sus edificios más importantes del país.

Nacido en La Paz obtuvo su licenciatura en arquitectura de la Oklahoma State University, Estados Unidos y después de graduarse en 1957, estuvo asociado con la prestigiosa empresa Royston Hanamoto Beck & Abey, donde fue director de diseño, antes de volver a su ciudad natal en 1972 para desarrollar la práctica privada.

Según Céspedes, el primer proyecto de Calderón, en La Paz fue el diseño de una casa privada, la Casa Soria, siguiendo los principios del Organicismo, un enfoque integrado del diseño arquitectónico promovido por Lloyd Wright.

“Debido al éxito inicial, Calderón se adjudicó el diseño de edificios residenciales, y de oficinas privadas y públicas. Entre ellos se destacan los diseños para la Empresa Nacional de Telecomunicaciones Entel en La Paz y Oruro. El trabajo de Calderón rápidamente  tuvo impacto,  sobresaliendo su identidad y carácter distintivo.”

En 1992, diseñó del pabellón de Bolivia para la Expo de 1992 en Sevilla, España. Calderón realizó obras de los más diversos géneros tanto en Bolivia como en Estados Unidos. Muchas de ellas fueron premiadas y se convirtieron en hitos de la ciudad de La Paz como el edificio Hansa, el Palacio de Comunicaciones, el Hotel Plaza, los edificios Illimani I y II, el edificio de la USAID, Entel Oruro y La Paz, Soboce, Gisbert, el Museo Infantil Kusillo, entre otros.

A ellos se suman el edificio del Espacio Simón I. Patiño, terminado en 2018, que es considerado un hito arquitectónico marcando el final de una vida profesional exitosa.

Enseñó

Calderón enseñó arquitectura en universidades de los Estados Unidos y Bolivia, y también escribió extensamente sobre el tema de la arquitectura urbana, y su obra se ha publicado en varios países del continente americano. Obtuvo varios premios como Profesor del Año en la Escuela de Arquitectura de la Florida A&M University en Tallahassee, Florida (1986-1988); la Gran Orden de la Educación Boliviana (1990); Mención Especial por toda la Obra, con el Premio Gabriela Mistral de la OEA (1991); Medalla de Oro del Colegio de Arquitectos de Bolivia (1995) y en 2005 recibió el Premio Nacional de Cultura, una de las más altas distinciones que el Estado boliviano otorga a personalidades que se han destacado en el ámbito cultural.

En 2010 recibió la Medalla Lohmann de su Universidad Estatal de Oklahoma Alma Mater de los Estados Unidos, un reconocimiento al mérito, en una contribución significativa a la profesión y la educación de los ingenieros y arquitectos a raíz de ello fue incluido posteriormente en el Salón de la Fama de su universidad y en noviembre de 2011 la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos le otorgó el Premio Juan Torres Higueras.

En reconocimiento a su contribución a la arquitectura, el arte y la cultura de Bolivia, Calderón fue nominado para el Premio Pritzker de arquitectura y en septiembre de 2017 se le otorgó el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

“Tiempo y movimiento”

Céspedes cuenta que para Calderón, el diseño era todo, algo que según Céspedes,  desafortunadamente muchos en la profesión de la arquitectura han perdido de vista.

“Calderón me dijo cuándo nos conocimos: ‘Dejemos que los arquitectos diseñen y deja que los constructores construyan’”, narra su discípulo.

El arquitecto desarrolló su propia teoría muy específica de “tiempo y movimiento” como una cuarta dimensión en la arquitectura, explicada con gran detalle en su libro “Tiempo y movimiento en la arquitectura”.

“Estos principios de tiempo y movimiento son una característica importante y constante de la arquitectura de Calderón evidente en lugares como el edificio de Hansa en La Paz”, describe Céspedes.

La arquitectura de Calderón fue reconocida por la alta calidad de su diseño y por ello fue reconocido con la entrega del Premio Nacional de Cultura 2005 y el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) 2017.

“Línea del humanismo”

En una entrevista realizada hace unos años con un colega docente, Calderón habló de su contribución a la arquitectura.

 “De una manera muy modesta y en un país del que mucha gente sabe muy poco, si es que sabe algo, mi intento de contribuir ha sido en la línea del humanismo, del respeto a la naturaleza, del amor a la arquitectura y de la denuncia de la avaricia que está destruyendo el mundo occidental. He difundido con cierto éxito algunos conceptos básicos de la arquitectura orgánica, que fueron ampliamente ignorados y mal interpretados en este siglo y que sin embargo poseen las semillas de una arquitectura verdaderamente humanista de nuestro tiempo. Desde esta posición, he desarrollado algunas ideas propias relacionadas con el tiempo y el movimiento como elementos importantes del diseño arquitectónico, elementos que considero como la marca registrada de la era post-Einstein”, puntualizó Calderón.

Calderón fue un apasionado diseñador, arquitecto y un artista consumado. “La arquitectura era su pasión, dedicó su vida a la arquitectura y el diseño. Por él, la arquitectura era un arte y una forma de vida y no sólo una carrera de negocios”, reafirma Céspedes que trabajó con el maestro 25 años.

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