A indígenas en cuarentena el MAS les dice que el Covid-19 no existe

Ya no tienen sal ni aceite pero no quieren salir por temor al contagio. No les llegan bonos ni canastas familiares. Sus “sabios” los orientan, se cuidan con eucalipto y guayabo.

Sociedad
Redacción Diario Página Siete
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La Paz - lunes, 04 de mayo de 2020 - 0:22

Ivone Juárez  / La Paz

Domingo Nogales, dirigente afín al Movimiento Al Socialismo (MAS), se preocupa, cada tres o cuatro días, de enviar mensajes por WhatsApp a los indígenas de Beni insistiendo en que la pandemia del Covid 19 no existe; que es una mentira inventada por el gobierno de Jeanine Añez. Pese a esto, los indígenas, guiados por sus "sabios" y otros guías acatan la cuarentena donde están, en sus comunidades, sobre todo en el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure (Tipnis).

"El dirigente de la subcentral del Tipnis Domingo Nogales no cree en el coronavirus, no cree en la enfermedad; cree que es un engaño de nuestras autoridades nacionales. Nos manda mensajes cada tres o cuatro días, diciendo que la pandemia no existe, que es un invento de este gobierno, pero nosotros sabemos, tenemos nuestros sabios que nos orientan cuando hay cosas de gravedad como ésta", dice un indígena que prefiere no identificarse.

Página Siete intentó comunicarse con el dirigente del MAS Domingo Nogales pero no tuvo éxito.

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El aislamiento instruido por el gobierno desde el 22 de marzo, en el marco de la emergencia sanitaria desatada por el Covid 19, tiene a los indígenas bajo grandes necesidades, sobre todo por la carencia de alimentos. En el Tipnis ya no tienen la sal ni aceite, que no pueden conseguir sino salen de sus comunidades hasta la ciudad, a donde no se animan a llegar por temor a ser contagiados.

"Gracias a Dios todo poderoso las comunidades se mantienen intactas, no hemos recibido noticias de algún caso. Pedimos que nadie ingrese a las comunidades sino es tomando todas las precauciones, porque sabemos que todo el contagio es por el contacto", dice Rubén Yuco,  corregidor del Cabildo Indigenal de la Santísima Trinidad,  que se encuentra en la ciudad de Trinidad, Beni, región donde hasta ayer se tenía 190 casos de coronavirus confirmados.

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Yuco vive en Trinidad, pero está en constante contacto con los indígenas del Tipnis, sobre todo de la comunidad de San Antonio, donde vive su padre. Así se mantienen informado sobre la situación en la que están sus familiares y demás  indígenas de las 64 comunidades que habitan el Isiboro Secure. 

Hasta ahora no cobraron ningún bono, porque no hay bancos en las comunidades, y tampoco recibieron ninguna canasta familiar o algún tipo de asistencia.

"No pueden cobrar el bono. Tienen documentos de identidad, pero el tema es cómo hacer llegar con una comisión sin llevar la enfermedad. Tendrían que tomar muchas previsiones; yo sé que es difícil, que los mecanismos no son fáciles, pero debe haber alguna manera de ver que la gente de las comunidades  tenga lo que la otra gente tiene, como los bonos que dio el Gobierno o la canasta familiar", insiste Yuco.

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Su preocupación por que el contagio de la pandemia no llegue a las comunidades indígenas tiene una razón poderosa:  no cuentan con servicios de salud.

"En las comunidades no tienen cómo enfrentar, no tienen hospitales,  ni postas de  salud, como en las ciudades", dice.

El dirigente está preocupado por la escalada de casos en Beni. En menos de dos semanas, después de un silencio epidemiológico de más de un mes,  en la región brotaron 191 contagios.

Como con el sarampión, cuidados por "sabios"

Si para muchos la pandemia del coronavirus no tiene precedente en Bolivia,  para los indígenas de Beni sí: la peste del sarampión.  Entonces se encontraban igual de vulnerables y  fueron sus "sabios" los que los guiaron para protegerse del mal, afirma Santiago Iba, otro indigena que vive en Beni.

“En cada comunidad hay personas mayores, sabios, que cuando llegó el sarampión, cuando tampoco había hospitales ni médicos, ellos sabían cómo se podía curar en las comunidades lejanas, donde hasta la fecha no existen hospitales ni postas médicas", explica Rubén Yuco.

“También tenemos medicamentos, plantas, que nos dejaron nuestros antepasados que nos cuidan, como la hoja del guayabo, con sal, para hacer  gárgaras", añade Iba.

Asegura que en las comunidades indígenas del Tipnis también están echando mano del eucalipto y del agua de  limón, "que limpia por dentro".

El indígena añade que en cada comunidad también se cuenta con un "responsable de salud"  que se comunican en entre sí "para ayudar". Rubén Yuco explica que estos encargados de salud formaban parte de comisiones que "el gobierno que salió (del MAS) empezó a deshacer".

"De esos responsables de salud sólo quedan en algunas comunidades, pero aún así, entre ellos, se comunican para ver cómo se puede mejorar, cómo se puede ayudar a las personas y contrarestar algún problema de salud", dice.

Los indígenas que radican en Trinidad están preocupados por los que están confinados en las comunidades del Tipnis. Saben que se logró ayuda para ellos, pero el punto es cómo hacerla llegar sin que termine siendo el pase de ingreso del Covid 19.

“En el Cabildo de Trinidad estamos sobreviviendo”   

En el Cabildo Indigenal de Trinidad viven al menos 51 familias, con cuatro o cinco miembros cada una. Guardan la cuarentena con disciplina, saliendo sólo cuando necesitan comprar algo, de acuerdo a sus posibilidades.

Desde el inicio del aislamiento sus actividades cayeron abruptamente: los varones no pueden seguir son el servicio de mototaxi y las mujeres vieron paralizadas su producción artesanal.

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“En el Cabildo estamos sobreviviendo con lo que podemos conseguir, en cada casa algún chico consiguió trabajo, ellos nos están manteniendo", dice Rubén Yuco,  corregidor del Cabildo. 

Los indígenas elaboraron sus propios barbijo, pero no tienen guantes ni  otros insumos de bioseguridad. “Los barbijos los hicimos nosotros, no tenemos guantes porque nosotros respetamos la cuarentena  que dijo el gobierno”, dice  Santiago Iba, otro habitante del Cabildo.

Para prevenir el Covid 19 se aferran a las plantas medicinales que sus antepasados les enseñaron a usar, como el eucalipto y las hojas de guayabo. Preparan infusiones que toman calientes y con las que hacen gárgaras. “Tenemos remedios que nuestros antepasados nos dejaron, como el eucalipto, que se hierve y se aspira el vapor y luego se lo toma caliente, toda la mañana; también tenemos la hoja de guayabo que preparamos con sal, para hacer gárgaras. Estuve con fiebre, dolor en el pecho y la  cabeza, tome eso y me siento mejor", añade Iba.

Está solo en el Cabildo porque su esposa fue internada por dengue. Él sospecha que “ya fue contagiada con el coronavirus”. “Sólo que los médicos no me quieren dar información”, afirma.

El viernes murió Francisco Guaji, violinista del Cabildo. Se presume que con síntomas del Covid-19. “Era mi primer músico, el segundo soy yo del Cabildo,  fomentamos la cultura del pueblo indígena. Era muy servicial, la gente lo buscaba por sus conocimietos”, dice Yuco.  El sábado Marcial Fabrincano, dirigente de los indígenas, fue internado en terapia intensiva con síntomas de la pandemia. En el Cabildo le desean una pronta recuperación y que "Dios le dé los medicamentos necesarios para recuperarse".

 

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