En la Tupac Katari piden mayor presupuesto y más carreras prácticas

Con Bs 48 MM de presupuesto, 3 Unibol dan formación ideológica y productiva

La malla curricular de las tres universidades indígenas, además de materias técnicas, incluye formación ideológica y cosmovisión aymara, quechua o guaraní. Piden aval de una organización a sus estudiantes.

Sociedad
lunes, 27 de junio de 2022 - 5:00

Para 2022, el presupuesto para las tres universidades indígenas de Bolivia (Unibol) asciende a 48,5 millones de bolivianos. Aunque tienen el fin de formar profesionales en carreras productivas y científicas, su malla curricular contiene formación ideológica y en cosmovisión. Y es que uno de los fines es que sean instituciones “descolonizadoras”. Para ingresar, es necesario tener el aval de una organización social.

“No es universidad para abogados ni ingenieros, sino para temas agropecuarios. Esta universidad se aboca a temas técnicos (...) un 50% de la actividad debe ser práctica y no teórica. Los que somos del campo sabemos que un campesino puede enseñarle mucho a un ingeniero, en cuanto a la parte práctica”, dijo el expresidente Evo Morales en una reunión, realizada el 16 de junio, con la Unibol Quechua “Casimiro Huanca” y el Pacto de Unidad en el Chapare.

Desde mayo, esta casa de estudios superiores atraviesa una profunda crisis. Los universitarios tomaron por 18 días las instalaciones para pedir cambios en la malla curricular, la contratación de docentes calificados y un alto a la “intromisión dirigencial cocalera”. Los hechos se agudizaron y derivaron en una suspensión académica, además del inicio de procesos penales a siete de los universitarios movilizados.

“El objetivo es que nuestras universidades indígenas no tengan autonomía, dependan del Presidente y de los ministros (...) si algún estudiante quiere autonomía, que se vaya a la San Simón, a la Gabriel René Moreno, la UMSA, UTO”, sostuvo Morales.

El ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Eber Rojas, manifestó que la reunión era una prioridad para el Pacto de Unidad, porque era necesario analizar el conflicto. Añadió que no es la única universidad indígena que presenta ciertas dificultades.

“No sólo es en esta universidad, tenemos algunas dificultades en las tres Unibol. Se ha acordado hacer una evaluación (a las tres) cada 60 o 90 días”, indicó el dirigente.

Piden subir el presupuesto

“Necesitamos que aumenten el presupuesto. El dinero no abastece. Las autoridades políticas están ahí porque nosotros los hemos puesto. En 2019, nosotros hemos luchado”, señaló uno de los estudiantes de la Unibol Aymara en la rendición inicial de cuentas de 2022, el 26 de mayo.

La solicitud se repite en los dirigentes de los diferentes cursos de las tres casas de estudios superiores .

“Tenemos falencias, pero queremos expandirnos y colaborar a nuestras comunidades. Para eso necesitamos apoyo económico”, señaló uno de los irpiris (dirigente) estudiantiles.

Según datos del Viceministerio de Presupuestos y Contabilidad Fiscal, el presupuesto de las Unibol para 2022 es de 48,5 millones de bolivianos. Las transferencias del TGN por IDH, para cada una de las universidades, es de 13,1 millones.

Más sus saldos en caja, recursos específicos e ingresos propios, la cifra asciende a 15,6 millones de bolivianos para la Unibol Aymara Tupac Katari, con sede en Warisata (La Paz); 17,5 millones para la Unibol Quechua Casimiro Huanca, con sede en el Chapare (Cochabamba); y 15,5 millones para la Unibol Guaraní Apiaguaiki Tupa, con sede en Kuruyuki (Chuquisaca).

El Decreto Supremo 29664, promulgado el 2 de agosto de 2008 para crear estas universidades (modificado por el Decreto Supremo 3079 de 2017), señala que su funcionamiento anual se financiará con el 15% de los recursos del Fondo de Desarrollo Indígena (FDI). Este porcentaje debe ser distribuido entre las tres universidades.

Estos recursos son administrados por cada casa de estudios superiores de forma independiente, bajo la normativa vigente para el sector público. Con ellos se debe cubrir el pago del personal, que en cada institución es de alrededor de un centenar de funcionarios, entre administrativos y el plantel docente.

Además, se debe solventar los proyectos educativos y la manutención de los estudiantes, que en su mayoría estudian bajo modalidad de residencia.

Los representantes de las organizaciones indígenas y el FDI pueden definir, anualmente, la asignación de recursos adicionales al 15%. Estos pueden ser solicitados para proyectos de inversión, destinados al mejoramiento académico.

La malla curricular e ideología

Los becarios de la Casimiro Huanca solicitaron ya en 2019 la modificación a la malla curricular y la contratación de “docentes idóneos”, demandas que al ser desatendidas cobraron fuerza en esta gestión. La situación motivó a los universitarios a movilizarse y tomar la casa de estudios superiores.

En concordancia, desde la Tupac Katari los estudiantes pidieron, en la última rendición de cuentas, que la formación sea más práctica.

La Unibol Aymara ofrece cuatro carreras que se cubren en cinco años: Ingeniería en Industria de Alimentos, Ingeniería Agronómica, Ingeniería Textil y Medicina Veterinaria y Zootecnia. Todas tienen una duración de cinco años. Se deben cursar y aprobar 34 materias.

En todas las carreras, en primer y segundo año se tiene las materias: “Historia y Cosmovisión de la Nación Aymara y otros Pueblos Originarios” y “Economía Política Plural y Comunitaria”. Además se lleva cuatro cursos de idioma originario y uno de idioma extranjero.

La Unibol Quechua tiene cuatro carreras: Ingeniería en Acuicultura Comunitaria y Gestión del Agua, Ingeniería en Transformación de Alimentos, Ingeniería Agroforestería Comunitaria Ecológica y Licenciatura en Economía Comunitaria y Productiva.

También duran cinco años, pero su anualización se dio hace tres, con el cambio de nombres de las carreras. Previo a ello, todas eran semestrales y ahora están en etapa de cierre.

En primer año todas las carreras tienen materias como: Economía Plural, Organización y Gestión; Cultura, Comunicación y Ritualidad Comunitaria; y Modelos y Sistemas Económicos Comunitarios. No hay cursos de idioma originario o extranjero.

En el caso de la Unibol Guaraní se ofrecen cuatro carreras: Ingeniería en Ecopiscicultura, Ingeniería Forestal, Ingeniería Petrolera y Medicina Veterinaria y Zootecnia. En su portal no se encontró la malla curricular de ninguna de las carreras, pero sí los contenidos para el curso de admisión.

De acuerdo con el documento, además de conocimientos en física, química, lenguaje, biología y matemáticas, en el curso preparatorio se da formación en Movimientos Sociales e Identidad Cultural de los Pueblos Indígenas. Entre los contenidos mínimos están: las organizaciones sociales e indígenas, tipos de organizaciones sociales, sus facultades y logros.

Además de organizaciones indígenas y campesinas de tierras bajas, sus personajes y actores. También hay formación en género, derechos indígenas y educación en y para la vida, entre otros.

Estas materias se deben a que al crearse las Unibol se estableció que los fundamentos filosóficos y políticos deberían ser la descolonización, intraculturalidad, la democracia comunitaria y el vivir bien.

Asimismo, el artículo 7 del Decreto Supremo 29664, señala que “Todas las carreras tendrán como materias transversales: ciencias sociales, historia, economía y medio ambiente, conforme con los principios culturales de las naciones y pueblos indígenas, ligados a la historia contemporánea y universal”.

En el caso de la Unibol Quechua, el rector Antonio Ramírez admitió que la malla curricular tiene deficiencias y que se requieren profesionales especializados. Destacó que se encuentran en un proceso de reajuste.

“En el país no tenemos formación docente con experiencia o los que cumplen con el perfil están en las universidades autónomas. Hay debilidades porque no tenemos docentes titulados, ni con suficiente experiencia. Es difícil contratar idóneos, no es fácil”, sostuvo.

Página Siete solicitó al Ministerio de Educación información sobre la malla curricular de las universidades, estadísticas de los estudiantes y otros puntos. Pero hasta el momento de esta publicación no hubo respuesta.

Aval de una organización social

El ingreso a las Unibol está regulado por el curso preparatorio y las pruebas de admisión. Pero no son los únicos requisitos para ser aceptado. Es indispensable tener título de bachiller y conocer el idioma nativo que caracteriza a cada una de las universidades.

Las convocatorias a admisiones anuales añaden que se debe tener una certificación de una organización indígena originaria campesina. Este aval debe estar acompañado de un acta de compromiso, de la organización o la comunidad, de un apoyo constante durante y luego de la formación académica.

Asimismo, se explica que los postulantes que cumplan con los procedimientos y requisitos de selección e ingreso, y sean admitidos a cualquiera de las carreras de estudio, “están obligados a brindar a sus estudios una dedicación exclusiva y de alto rendimiento”.

Desde su creación, las tres universidades indígenas titularon a 3.401 profesionales

El 2 de agosto de 2014, las tres Unibol graduaron a 118 de sus estudiantes como parte de su primera generación de profesionales. La promoción, denominada “Evo Morales Ayma”, estaba conformada por 42 egresados de la Universidad Aymara Tupac Katari; 35 de la Universidad Guaraní Apiaguaiki Tupa y 41 de la Universidad Quechua Casimiro Huanca.

Desde entonces, hasta el cierre de 2021, la triada de casas superiores de estudios tituló a 3.401 profesionales, a nivel técnico superior y licenciatura.

Con 1.289 titulados, la Unibol Aymara es la que tiene mayor cantidad de profesionales formados. Le sigue la Unibol Quechua con 1.222 y la Unibol Guaraní con 890.

“Muchos de los compañeros que recibieron sus títulos son los primeros profesionales en su familia. Se ha garantizado la permanencia durante cinco años y su titulación. Las poblaciones son los que se mueven para la inserción laboral de los nuevos profesionales”, señaló el rector de la Unibol Guaraní, Gonzalo Maratua Pedraza, en el acto de graduación de 2021.

De acuerdo con el Decreto Supremo 29664, que creó a las Unibol, todas sus carreras deben desarrollarse en idioma aymara, quechua o guaraní, con aprendizaje del español y un idioma extranjero.

Por este motivo, se establece que “los proyectos de grado, tesis o cualquier forma de titulación -correspondientes a los grados académicos que otorgan estas universidades- serán obligatoriamente redactados y defendidos oralmente en el idioma nativo de cada una”. Asimismo, la titulación tiene como requisito “indispensable” la presentación de un emprendimiento productivo comunitario.

Si bien los diplomas académicos a nivel técnico superior, licenciatura o de posgrado son extendidos por cada una de las universidades indígenas, los títulos en provisión nacional son emitidos acorde a la normativa vigente.

En cuanto a la inserción de los nuevos profesionales, el artículo 14 de dicho decreto señala que el Estado, “a través de instancias del Poder Ejecutivo”, apoyará a los titulados con la concesión de créditos productivos o su incorporación, “como fuerza laboral”, en las empresas públicas de los tres niveles de Gobierno.

Unibol Quechua: malla se actualizará hasta 2023 y la Contraloría realiza supervisión

El lunes pasado el ministro de Educación, Edgar Pary, afirmó que la malla curricular de la Unibol Quechua se actualizará hasta 2023, debido a que es un proceso que demanda tiempo. Indicó que el trabajo asumido por la cartera de Estado que dirige se hace tomando en cuenta las sugerencias y propuestas de los diferentes sectores académicos involucrados.

“La actualización de la malla curricular es un proceso que se desarrollará hasta la gestión 2023 (...) se debe actualizar con la finalidad de mejorar la formación académica”, manifestó.

Añadió que los universitarios fueron escuchados, por medio de sus dirigentes. “Nos reunimos con los representantes, que eran alrededor de 10. Nos hicieron llegar sus preocupaciones y serán tomadas en cuenta, desde el punto de vista académico”, sostuvo.

Asimismo, el jueves, las autoridades universitarias se reunieron con la dirección general de universidades del Ministerio de Educación y el gerente de supervisión y planificación de la Contraloría del Estado. Esta última instancia empezó una supervisión al plan institucional de la casa de estudios superiores.

“Tuvimos una reunión muy interesante con las autoridades de la universidad. Les hemos explicado, como Contraloría, el trabajo de supervisión que estamos realizando. Es prácticamente el control de la planificación estratégica del la universidad”, manifestó el gerente de supervisión de la Contraloría, David Yujra.

Indicó que el encuentro fue muy productivo y se logró establecer la importancia de contar con una planificación y como ésta puede ayudar “sustancialmente” a mejorar la gestión del rectorado.

“La universidad debe generar impactos que deben ser percibidos por la gente y la planificación tiene que ver con eso. Tras la reunión, las autoridades ya lo tienen claro y están conscientes de la importancia que tiene, que ese trabajo esté recogido en su plan estratégico institucional”, sostuvo Yujra.

Como parte de las actividades que se hacen en las universidades indígenas, la Contraloría también lleva a cabo una encuesta interna y otra externa en la Unibol Guaraní. El propósito es el de contar con indicadores que permitan el mejoramiento de la gestión.

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