Desde la mitigación de minería hasta el impulso de nuevas áreas protegidas

La alianza que conserva biodiversidad, bosques y pueblos del norte paceño

Las áreas protegidas de Apolobamba, Madidi, Cotapata y Pilón Lajas del departamento de La Paz se beneficiaron con proyectos de conservación del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos.

Sociedad
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La Paz - lunes, 20 de junio de 2022 - 5:00

“Tenemos un Plan de Manejo y Plan de Vida con el que vamos a poder captar más recursos. Las comunidades indígenas hemos debatido y recibido capacitación. Hemos asumido mayor conciencia en el cuidado de las áreas protegidas y el manejo de los recursos naturales que están en nuestro territorio”, afirma Eloy Sarabia, expresidente del Consejo Regional T’simane Mosetenes de Pilón Lajas (CRTM).

En la elaboración de ese Plan de Manejo y Plan de Vida participaron 560 familias de 23 comunidades mosetenes, chimanes y tacanas que habitan en el área protegida de Pilón Lajas, en el norte paceño, y tuvieron el apoyo del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF por sus siglas en inglés).

Es uno de los varios proyectos que la CEPF impulsa con miras a la conservación de la biodiversidad, a través de capacitaciones, programas y proyectos en beneficio de las personas que habitan en los Andes tropicales con énfasis en las áreas protegidas de Madidi, Apolobamba, Cotapata y Pilón Lajas.

Los recursos del fondo también ayudaron a la conservación y mejoramiento de las áreas de recarga hídrica optimizando el acceso al agua, redujeron los impactos negativos de la explotación de minerales, impulsaron la creación de nuevas áreas protegidas municipales y promovieron el mantenimiento de bosques y la biodiversidad.

“CEPF se crea para que en áreas clave de biodiversidad se puedan llevar acciones, programas y proyectos de conservación con la sociedad civil. Es decir, este programa no financia a los gobiernos, financia a los actores locales como a ONG, organizaciones de base, pueblos indígenas. Se busca generar mayor conciencia sobre la pérdida de biodiversidad”, afirma el coordinador nacional del CEPF en Bolivia, Jorge Mariaca.

CEPF en Bolivia

Es un programa global que otorga subvenciones a la sociedad civil para que se involucre en la conservación de la biodiversidad en los hotspots o “áreas calientes” donde se concentra la diversidad biológica. En el mundo hay 36 hotspots y uno de ellos es el de los Andes tropicales –considerado el de mayor riqueza biológica del planeta- que involucra a Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Bolivia.

“En Bolivia tenemos una zona muy amenazada por actividades de minería del oro, la agricultura, a veces la prospección petrolera, que es la zona del norte de La Paz que va desde los Yungas de Coroico hasta la región de Apolo; es el corredor Madidi - Pilón Lajas - Cotapata y dentro de cada corredor hay áreas clave de biodiversidad con especies en peligro”, detalla Mariaca.

CEPF impulsa proyectos en el país hace más de 18 años, dividido en dos fases. La primera fue de 2001 a 2013 y la segunda de 2015 a 2020, en esta última invirtió 2,2 millones de dólares. En esta última etapa se ejecutaron 18 proyectos por 12 organizaciones y ONG que alcanzaron importantes resultados en beneficio de las áreas clave de biodiversidad del norte paceño.

Participación indígena

“Han participado todas las comunidades en los talleres. Hemos cumplido los objetivos como dueños de los territorios”, afirma Sarabia, del CRTM.

El Plan de Manejo y Plan de Vida de la reserva y territorio indígena Pilón Lajas ya están aprobados por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) lo que posibilita a los pueblos captar otras fuentes de financiamiento.

Para la ejecución se les subvencionó 140 mil dólares por tres años y también recibieron recursos para el fortalecimiento institucional del Consejo Regional T’simane Mosetene.

Contra impacto minero

Se estima que hasta 2019 se registraron más de 250 operaciones mineras - muchas ilegales- en el Madidi, Apolobamba, Cotapata y Pilón Lajas, por lo que se busca reducir y controlar los impactos al medioambiente a través del proyecto Buenas prácticas en las operaciones mineras, apoyado por CEPF, que estuvo a cargo de la Wildlife Conservation Society (WCS).

El coordinador de la WCS explica que el trabajo que realizaron en el corredor se dividió en cuatro ejes tras el análisis de alternativas para disminuir los efectos negativos en las zonas del Madidi, Cotapata, Apolobamba y Pilón Lajas.

El primer eje fue de rescate de “buenas prácticas” de tres cooperativas mineras. El segundo fue el fortalecimieto de programas de monitoreo integral y gestión ambiental para evaluar los impactos y desarrollar medidas de mitigación.

En la tercera etapa se fortalecieron alianzas entre instituciones y la sociedad civil. Empezaron con seis organizaciones y actualmente hay 16 comprometidas en el grupo interinstitucional Oro Responsable.

La última etapa consistió en reforzar las capacidades de los actores involucrados con las áreas protegidas. “Se dio capacitación teórica a diferentes actores como guardaparques, a comités de gestión, a líderes de organizaciones indígenas y también se aplicaron experiencias prácticas trabajando en cooperativas mineras. A partir de esas experiencias se hicieron las escuelas de campo que eran similares a cursos en las cooperativas en las que se habían aplicado mejores prácticas”, afirma Loayza.

Según el informe final del proyecto, se logró implementar mejores prácticas técnicas, ambientales y sociales en las cooperativas piloto Águilas de Oro, Rayo Rojo y Jesús del Gran Poder, las cuales están listas para consolidarse como Escuelas de Campo para la capacitación de minero a minero.

Más agua

“Como fundación apoyamos la institucionalidad local para que la conservación tenga una fuente de financiamiento, por lo que creamos fondos locales de agua en los municipios de Coroico, Yanacachi y Caranavi”, indica el responsable de Fundación Natura Bolivia, Henry Bloomfield que estuvo a cargo del proyecto Promoviendo acuerdos recíprocos del agua para la conservación de la biodiversidad en comunidades del Corredor de conservación Madidi-Pilón Lajas-Cotapata, con apoyo del CEPF.

Bloomfield destaca que gracias a esos fondos locales de agua, los gobiernos municipales pueden insertar en su POA la asignación de recursos destinados a la conservación de microcuencas y otros planes.

En los tres años del proyecto, Natura trabajó con 11 comunidades alcanzando 3.000 hectáreas de reservas de recarga hídrica en beneficio de más de 900 familias.

Nuevas áreas protegidas

Otro de los logros del proyecto, dice Bloomfield, fue la creación de tres nuevas áreas protegidas municipales con alto valor de biodiversidad en las regiones yungueñas de Coroico, Yanacachi y Caranavi.

Una parte de la cuenca Río Negro en Coroico fue consolidada como área protegida. También se impulsó la declaración de La reserva de agua y bosques montanos Chuñuuma del municipio de Coroico como área protegida.

En Caranavi se promovió que el sitio turístico Rincón del Tigre y Cajones –donde hay ríos cristalinos y cataratas- sea declarado, este 26 de abril, como área protegida municipal mediante Ley N° 017.

En total, con financiamiento del CEPF, se logró que 44.000 hectáreas de las tres regiones yungueñas estén protegidas legalmente como reservas.

El potencial de Cotapata

Otro Plan de Manejo subvencionado por el fondo es el del Parque nacional y área natural de manejo integrado Cotapata. Si bien aún no está aprobado por el Sernap, debido a factores coyunturales y la pandemia, estiman que se consolide en los siguientes meses.

“Está orientado a fortalecer las capacidades de gestión del Parque Cotapata. Se fortaleció con la actualización del Plan de Manejo en coordinación del comité de gestión, las subcentrales y las comunidades”, dijo Carlos de Ugarte, coordinador de la Asociación Boliviana para la Investigación y Conservación de Ecosistemas Andino Amazónicos (ACEAA), institución que apoyó la actualización del Plan de Manejo con fondos de CEPF.

Esta área protegida se caracteriza por sus diversos pisos ecológicos. Sus tierras son aprovechadas para el cultivo y pastoreo. El mayor potencial identificado mediante el Plan de Manejo es el ecoturismo.

“Se está empezando una tercera fase desde este año y esperamos que se prolongue por cinco años”, dice el coordinador nacional del CEPF en Bolivia, Jorge Mariaca, respecto al financiamiento de nuevos proyectos para las áreas protegidas del norte paceño.

En esta nueva fase, la Asociación Boliviana para la Investigación y Conservación de Ecosistemas Andino Amazónicos (ACEAA) fungirá como Equipo Regional de Implementación para Bolivia, responsable de lanzar las convocatorias y hacer seguimiento a nuevos proyectos que sean implementados por instituciones de la sociedad civil con fondos CEPF.

De acuerdo con la convocatoria para el otorgamiento de pequeñas y grandes donaciones a organizaciones que ejecuten proyectos dirigidos a la conversación de la biodiversidad en los Andes tropicales, el área de intervención en Bolivia es el corredor Madidi-Pilón Lajas-Cotapaca, ubicado en el norte de La Paz.

Las áreas clave de biodiversidad priorizadas en la tercera fase son el bosque de Polylepis de Taquesi, Cotapata, Parque nacional y área natural de manejo integrado Cotapata, Yungas inferiores de Pilón Lajas y Yungas superiores de Apolobamba.

“El nuevo financiamiento del CEPF se enfocará en la conservación de 27 áreas clave de biodiversidad en cinco corredores de conservación en Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú. El financiamiento se enfocará en cinco direcciones clave de la estrategia del fondo”, se lee en la página oficial andestropicales.net.

Las principales directrices a destacar en la tercera fase son: mejorar la protección y gestión de las áreas clave de biodiversidad para promover la conservación de especies, gobernanza participativa, recuperación verde de la Covid-19 y otros.

También se debe colaborar con actores clave del sector público y privado para promover la conservación de la biodiversidad; salvaguardar especies amenazadas a nivel mundial.

En febrero 2022 se lanzó la nueva convocatoria para que instituciones de la sociedad civil presenten propuestas. Actualmente los proyectos están siendo evaluados, esperando que aquellos que sean seleccionados para ser apoyados por CEPF se inicien entre junio y julio de este año.

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