Hay desorganización, falta de señalización y de educación vial

Un viaje en tren: El desorden y un robo deslucen el moderno servicio

El servicio dejó de operar a raíz del robo del cable que alimentaba al Tren Metropolitano de Cochabambamba. Aquí, les presentamos una crónica de cómo es viajar en el tren en medio del desorden.

Sociedad
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Cochabamba - domingo, 25 de septiembre de 2022 - 0:00

Carla se turna con su madre para sostener en brazos a su bebita de dos años. Quiere tranquilizarla porque no para de llorar. La escasa ventilación y la aglomeración de pasajeros dificultan la respiración de la pequeña que, junto a más de 300 personas, está en un vagón de la línea Verde del Tren Metropolitano de Cochabamba, recientemente inaugurado.

Con dificultad, la joven madre trata de sostenerse de las barandas del tren, como lo hacen cientos de pasajeros que acuden cada día a las paradas para acceder al servicio gratuito -que debía ser ampliado por una semana más, pero que ha sido suspendido tras el robo del cable de energía- y que se transportan en medio de la modernidad y el desorden.

Es miércoles por la tarde, y el viaje por la línea Verde del Tren Metropolitano expone la desorganización en el ingreso y salida de los pasajeros, falta de control en las paradas, escasa señalización, basura y escombros en los alrededores de las vías. La falta de educación vial pone en riesgo a los peatones y a los transportistas, que intentan rebasar al ferrocarril cuando está en movimiento. Al caos se suman dos sectores de vecinos que realizan bloqueos para dificultar la circulación del primer tren ecológico.

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Cochabamba se constituye en el primer departamento del país que cuenta con el sistema de transporte férreo, moderno, ecológico e inclusivo. Según datos oficiales, tienen cámaras de vigilancia, radioteléfonos internos, pantallas informativas, aire acondicionado, calefacción y conexión a wifi.

Busca conectar a los municipios de Cercado, Quillacollo, Colcapirhua, Vinto y Sipe Sipe. Aunque, temporalmente, sólo las líneas Verde y Roja operan mientras que la Amarilla continúa en obras debido a varias observaciones y resistencia de los vecinos.

Sin embargo, todo quedó trunco porque este sábado el servicio dejó de operar temporlamente a raíz del robo de un cable de 50 metros que alimentaba al tren. El lunes se informará la fecha de la reanudación del servicio.

Un viaje por la Verde

En la puerta oeste de la Estación Central San Antonio aproximadamente un centenar de personas están aglomeradas en la malla olímpica. Algunos hacen fila mientras que otros protestan y exigen que los dejen ingresar.

Un guardia de seguridad sale y les explica que concluyeron los viajes del tren, que regresen mañana. Algunos comprenden y se van, otros se incomodan y protestan. Exigen habilitar otro vagón. En el interior de la Estación varias personas hacen filas para el último tranvía de la línea Verde. A las 15:55 se abren las puertas de los vagones y todos ingresan a casi empujones. La mayoría está de pie, hay niños, bebés lactantes y personas de la tercera edad que no tienen dónde sentarse.

Cinco minutos después el tren parte rumbo al Cementerio General, la primera parada. Luego se detiene cerca del aeropuerto, en el parque Mariscal Santa Cruz y en la avenida Beijing. Hace un recorrido de cuatro paradas y luego retorna a la Estación Central. En cada parada había pasajeros esperando ingresar al tren. Pese a que las puertas se abrían no había espacio. “¡Ya no hay campo, cierren las puertas!”, gritan en más de una oportunidad.

Hay poca ventilación y todas las ventanas están cerradas dificultando la respiración, sobre todo para los más pequeños que no resisten las elevadas temperaturas y la humedad. Más de uno rompe en llanto. Es el caso de Carla y su pequeña hija de dos años que no paraba de llorar sofocada por la falta de ventilación y aire.

En algunas zonas, alrededor de las vías, se observaban escombros y montones de basura, la señalización era escasa y la falta de educación vial de los peatones y transportistas era evidente porque pese a observar la llegada del tren intentaban continuar su recorrido a travesando la plataforma.

Los denominados banderilleros -jóvenes vestidos con chalecos fluorescentes y banderines- hacían señas para que los vehículos y peatones paren, sobre todo en las avenidas para allanar el paso del tren.

El viaje, que debía demorar 20 minutos, se extendió por más de 30. Sin embargo, pese a las incomodidades, la mayoría de los pasajeros mostraban satisfacción por conocer un nuevo servicio y sistema de transporte. Muchos aprovechaban para grabar videos, sacarse selfis y fotos con amigos y familiares.

Luego de la inauguración del Tren Metropolitano, el pasado 13 de septiembre por el aniversario de Cochabamba, en las redes sociales fueron publicadas diversas fotografías y videos evidenciando las observaciones y falencias en las vías y alrededores de la plataforma del tren.

Por ejemplo, hace una semana durante el recorrido de la línea Roja, en la avenida Petrolera, un taxi blanco intentó rebasar al tren sin respetar las señales del banderillero, por lo que casi genera un accidente. El video circula en las redes sociales.

El jueves, un transportista del minibús 202, que recorre Quillacollo, circulaba por la plataforma de la línea Verde aprovechando que ese tramo aún no está habilitado. Sin embargo, sufrió un percance y las llantas laterales se descarrilaron. El conductor utilizó troncos, piedras y un gato hidráulico para estabilizar su vehículo.

La Sociedad de Ingenieros Eméritos de Cochabamba realizó una inspección al recorrido de la línea Roja y también identificó graves deficiencias. “Hay varios problemas que se han identificado como la falta de señalización, hay elementos que no están terminados de ejecutar como las instalaciones eléctricas que están expuestas al alcance de las personas, hay cruces con bastante circulación sin señalización, en algunos sectores la plataforma no está reforzada y eso a la larga puede traer problemas”, advierte Gonzalo Maldonado, presidente de la Sociedad de Ingenieros Eméritos.

Dos bloqueos de vecinos, en diferentes zonas y demandas, perjudicaron la circulación de las líneas Roja y Verde. Desde la anterior semana, vecinos del Distrito 5, en el sur de la ciudad, realizan bloqueos y movilizaciones. Exigen el cierre definitivo del botadero de K’araK’ara impidiendo el ingreso de los carros basureros. En una semana de movilizaciones la basura se va acumulando en toda la ciudad, lo que dificulta, en algunos sectores, la circulación de las líneas Roja y Verde.

Los vecinos del Distrito 4, en la zona de la Beijing, realizan bloqueos, piden obras complementarias como la construcción de desagües para prevenir inundaciones, la reposición de carpeta asfáltica, alumbrado público y señalización.

Página Siete intentó comunicarse sin éxito, en reiteradas oportunidades, con el director ejecutivo de Mi Tren, Junior Vega.

Luego de la inauguración del Tren Metropolitano, en las líneas Roja y parte de la Verde, el transporte a los usuarios era gratuito hasta que se definiera el costo del pasaje. La gente acudió masivamente a las estaciones para conocer este nuevo sistema.

El cobro debía iniciarse el 26 de septiembre, pero desde la empresa Mi Tren informaron que la gratuidad se extendería por una semana más. pero todo está en suspenso por el robo del cable a apenas 11 días de la inauguración.

“En algunos sectores la plataforma no está reforzada y eso a la larga puede traer problemas”.
Gonzalo Maldonado, Sociedad de Ingenieros Eméritos.
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líneas
tiene el Tren Metropolitano: Roja, Verde y Amarilla. Por el momento sólo funcionan las dos primeras.

En 2 meses prevén habilitar tramo completo de la Verde

El alcalde de Quillacollo, Héctor Cartagena, y el coordinador de la Unidad Técnica de Ferrocarriles, Augusto Chassgnez, informaron que se llegó a un acuerdo para la construcción de 30 metros de vía en la placa sobre las avenidas 6 de Agosto y Martín Cárdenas.

Prevén que las obras concluyan en dos meses para luego habilitar todo el tramo de la línea Verde, desde el Valle Alto hasta los municipios de Colcapirhua, Quillacollo y SipeSipe.

Por el momento, la línea Roja brinda servicio por la ruta planificada, mientras que la Verde sólo opera parcialmente debido a la falta de obras complementarias.

“A partir de mañana (viernes) van a reiniciar los trabajos civiles. Entre ellos lo más importante es que a consecuencia de inundación de la plataforma, en algunos sectores causaba diques de contención; entonces, van a mejorar y construir otros canales y desagües pluviales”, dijo el alcalde Cartagena. Durante esos dos meses habrá trabajos técnicos en 14 puntos o sectores identificados en los que se realizarán obras de ingeniería civil y vial.

Para estas obras se requieren 7 millones de bolivianos, recursos comprometidos por el Gobierno a través del Ministerio de Obras Públicas.

Chassgnez garantizó que los equipos y maquinaria iniciarán obras lo más pronto posible para que en los 60 días previstos la línea Verde llegue hasta SipeSipe.

“Con este convenio estamos garantizando que la línea Verde, en los próximos meses, llegue a Quillacollo y SipeSipe. Queremos garantizar para que cuando llegue la época de lluvias los vecinos no se vean afectados”, afirmó el coordinador.

Pese al convenio con Quillacollo, el presidente del Distrito 4, Jhonny Gumucio, aseguró que los bloqueos y movilizaciones continuarán en su zona, ya que no hubo acercamiento ni consenso con los vecinos afectados. Advirtió que intensificarán las protestas.

Los vecinos del Distrito 4, por inmediaciones de la avenida Beijing en el municipio de Cercado, denuncian que no existen desagües.


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